Cuándo es hora de rediseñar tu marca y por qué

Los comienzos de año me encantan, los rediseños de marca también. Me gustan porque son ese momento donde todo está por hacer, por definir y por lograr. Imagino que tú también te habrás parado un poco para reflexionar sobre el año que acaba de pasar. Habrás valorado cómo ha ido la facturación, si has logrado los objetivos que te habías propuesto, qué cosas has hecho bien y qué otras no tan bien. Para este año habrás definido un plan estratégico que te permita conseguir los objetivos que te hayas marcado. Y puede que en este punto, una de las primeras cosas que te estás planteando hacer sea rediseñar tu marca, darle un aire nuevo a tu web.

Puede que te hayas dado cuenta de que ya no te representa y de que sea el motivo por el que no has conseguido más clientes este año o quizás sea el motivo por el que no estés consiguiendo atraer a un determinado tipo de cliente con el que estás deseando trabajar. Ese tipo de cliente que sabes que no te pelearía el presupuesto, que valora tu trabajo, que te recomienda, en fin, ese cliente con el que trabajar es un placer.

Puede que tú estés dentro de ese grupo de emprendedores que han empezado su proyecto con escasos recursos. La cuestión es que ahora sabes que tu proyecto está bien construido y ya has encontrado un hueco en el mercado. Han pasado unos años  y ya desde esta otra posición, sospechas que ha llegado la hora de invertir en tu imagen de marca, de construir tu branding.

Porque todas las pequeñas empresas se merecen tener una gran marca.

Y es que el branding no es es propiedad exclusiva de las grandes empresas. Muy al contrario. Las pequeñas lo necesitan en grandes dosis, por una simple razón: optimizar sus recursos. Dado que no hay presupuesto para grandes inversiones en comunicación, debes aprovechar cada elemento de tu comunicación para lanzar el mensaje adecuado a tu cliente. Se trata de enamorarlos. De la misma manera que no te vistes de cualquier manera cuando consigues quedar con una persona especial por primera vez, y no solo eliges cuidadosamente la ropa que mejor te sienta, si no que no dejas nada al azar. Eliges tu perfume favorito, utilizas tu tono de voz más agradable, incluso intentas tener el ánimo adecuado para resultar irrestible. En resumen, lo que haces tú y hacemos la mayoría es mostrar la mejor versión de nosotros mismos. Y no es solo la ropa, ¿verdad que no? Pues esto es igual. No se trata de encargar solo un logo. El logo es una parte importante pero si tu manera de hablar no la cuidas, la tipografía que utilizas no está bien pensada, los colores no están elegidos con estrategia, pues francamente, de poco te va a servir un logo bonito.

Y sabrás que el momento ha llegado de una manera instintiva. Te sorprenderás pensando que no eres lo suficientemente bueno para presentarte a determinado cliente con el que estás deseando trabajar porque tu imagen no está a la altura. Te sentirás como si te ofrecieran ir a una fiesta y no tuvieras la ropa adecuada. Es tal cual. 

Y mirarás a tu alrededor y verás cómo la imagen de tu competencia te parece mejor que la tuya.

No hay otra, ha llegado el momento de  remangarse y empezar con todo ese trabajo que no pudiste hacer en su momento. Toca analizar quién eres. Descubrir cuál es tu valor diferencial. Encontrar los valores con los que te quieres alinear y definir a tu cliente ideal.

Si aspiras a convertirte en un referente dentro de tu sector. Si quieres poder subir tus precios, hay que trabajar en tu imagen de marca. Porque un buen rediseño de marca influirá directamente en tu cuenta de resultados. Porque salir al mercado con una imagen de marca bien construida te hará tener más confianza en tu propuesta, mejorarán tus negociaciones y venderás más y mejor. Porque tus clientes te verán más profesional y confiarán más en ti. 

Ya verás, te garantizo que cuando te presentas bajo el paraguas de una gran marca, todo el mundo te va a mirar con otros ojos. Todo resultará mucho más fácil. Porque tu marca te servirá de inspiración. Representará tus valores. Hablará de ti. Y no se parecerá a la competencia, será diferente, única e irresistible.

En caso de que todo esto te resuene, te recuerdo que en Brônd puedes solicitar una sesión de auditoría totalmente gratuita directamente conmigo para que tú puedas contarme tu situación y yo explicarte cómo te puedo ayudar.

No hay mejor momento que ahora. Pensar está bien, pero hacer es aún mejor.

¿Dispuesto a comerte el 2018 a bocados?

Un abrazo enorme,

Mónica

2 Comments
  • Karina
    Posted at 10:27h, 19 enero Responder

    Hola Mónica! Ya he enviado mi solicitud, qué ilusión poder conocerte!

    • Mónica Sánchez
      Posted at 23:29h, 09 marzo Responder

      Igualmente Karina 🙂

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